lunes, 1 de octubre de 2012

AFSCA: Lo que esperan de Sabbatella


28-09-2012
Por Darío Albano

El diario Clarín lo calificó como el avance del “cristi-nismo puro”. El martes pasado, organizaciones vinculadas al Gobierno publicaron una solicitada en la que aplaudían "la decisión de la presidenta Cristina F.K.  de postular al diputado nacional Martín Sabbatella para estar al frente de la Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Audiovisual, por su capacidad de gestión, su honestidad y su compromiso con el proceso de transformación económica, política, social y cultural que vive el país".
Para el Multimedios y buena parte de la oposición, el nombramiento del ex intendente de Morón tendrá el propósito de terminar con la denominada “cadena ilegal del desánimo”, que la propia jefa de Estado bautizó en un acto en Haedo. El relato oficial cuenta que el 7 de diciembre se termina TN o Canal 13. El Gobierno controla casi todo el resto de la programación política y/o noticiosa que va por aire.
Sabbatella contó que fue convocado por la Presidenta antes de aceptar el cargo, que está sujeto por cuestiones casi protocolares a posibles impugnaciones. Aclaró en una entrevista a la agencia Télam que no habría de sus funciones en el área hasta tanto no se concrete su llegada. Este año su nombre había sonado para remplazar a Juan Pablo Schiavi en Transporte, luego de la tragedia de Once. Y hasta había sonado como posible candidato a vicepresidente. Es decir, tenía sus devotos dentro del modelo.
Su compañero de bancada en Nuevo Encuentro, Carlos Heller, consideró que era la “persona ideal” para el AFSCA. Su trabajo, dijo a Télam, "indudablemente estará orientado al pleno cumplimiento de la nueva Ley de Medios de la democracia, para garantizar la pluralidad de voces y la libertad de expresión”.
La semana pasada, la oposición analizaba en el Senado ese (in) cumplimiento. La proposición de Sabbatella generó cierto respeto, pero poca ilusión. “Ojalá que por ser un hombre de la democracia cumpla con todo los aspectos de la ley que no está cumpliendo”, señaló Norma Morandini (FAP). “Si cumple el disciplinamiento con la Rosada, vamos por el peor camino”, planteó el radical Luis Naidenoff.
En la oposición temen que se haya convertido en un “soldado”. El oficialismo se encarga de borrar toda huella alejada del relato kirchnerista, como dejó de manifiesto la nota firmada el martes por Felipe Yapur para “Infonews”.  “En el principio de la vida política de Martín Sabbatella estuvieron el proyecto colectivo y la militancia. Dos ejemplos que heredó de su padre”, escribió. A lo largo de 10 párrafos, dos veces nombró al padre del legislador, y una sola vez su trayectoria como como comunal en Morón, acaso la mejor carta de presentación que pueda tener en su corta pero exitosa carrera.
“En 1999, cuando la Alianza se acercaba a conducir el país, Sabbatella juraba como intendente de Morón”, redactó en forma por lo menos confusa el periodista K. Martín era concejal de la Alianza hacía dos años y asumió por esa fuerza que integró hasta 2001. “El fracaso de la Alianza lo devuelve nuevamente a su terruño, donde lanza el partido Nuevo Morón”, sigue el relato, aún más confuso. Y ni mencionó los coqueteos con Carrió y Solá en 2003, o de su alianza con Juez y Binner, cuando comparaba la “transversalidad” progresista con la larga carrera electoral del Frente Amplio uruguayo.
De acuerdo a ese informe, “Sabbatella goza con que lo definan como ultra K”. No se comportó como tal durante los 16 años que lleva de trayectoria pública. Corría en año 1996 cuando se presentó en el HCD como secretario del Frente Grande de Morón. Por ese entonces era su propio vocero. Ya en 2002, luego de dar una entrevista en el despacho de Intendente, atendió el reclamo de un humilde servidor, ante las presiones que recibía el medio en que trabajaba. Eran épocas de crisis políticas. “Vos escribí lo que tengas que escribir”, respondió. Y así fue. Así debiera ser, siempre.
Sabbatella hizo campaña por la Ley de Medios en ’09. Y aseguró que más adelante se podría saldar una deuda de la norma: el control de la pauta oficial. El Gobierno nunca la saldó. Aunque  no tuvo efectos prácticos, el año pasado se sancionó en Morón una ordenanza que regula la publicidad del Estado municipal. Fue, quizás, un elemento perfecto para dejar en el currículum. O quizás parte de una construcción política que no nació en 2003, pero que se empezó a transformar, sin dudas, desde entonces.

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