martes, 8 de mayo de 2012

El párroco de San Pedro Apostol fue relevado por las denuncias de violencia

El sacerdote Juan Bojcetic fue apartado en forma preventiva al frente de la Parroquia San Pedro Apóstol de Morón Sur tras una serie de denuncias por maltrato a una mujer con la que habría tenido un hijo y a la cual hizo pasar como empleada doméstica, para otorgarle un salario a través de la casa pastoral.
La decisión fue informada a fines de marzo por el Obispado de Morón, a cargo del monseñor Luis Eichhorn (quien por esos días que participaba de la Asamblea Plenaria de la Conferencia Episcopal Argentina), luego de que se hicieran públicas las acusaciones contra el sacerdote por violencia de género.
La curia aseguró a través de la agencia católica AICA que el obispo "está a la expectativa de la posible denuncia contra el sacerdote del eventual delito penal, para seguir actuando en consecuencia". "Debido a las denuncias sobre la conducta del padre Bojcetic, el obispo de la diócesis lo apartó preventivamente de la conducción de la parroquia San Pedro Apóstol", reza el comunicado.
El caso había sido llevado a la justicia por Lorena Etcheverry, abogada y ex secretaria del sacerdote, quien declaró que fue testigo de las discusiones y "palizas" que Bojcetic propinó a Cristina Jaskuloski cuando la mujer era empleada doméstica en la parroquia y cargaba con un hijo (hoy de 4 años).
En el expediente se detallaron las situaciones violentas padecidas por Jaskuloski: "El hombre la tiró al suelo a los golpes, revoleándole un termo con agua caliente a través de una puerta de vidrio". A su vez indicaron que el sacerdote la acusó de estar "obsesionada" con él y de pretender que la mantenga.
En el Juzgado de Familia N 2 de Morón consta que Bojcetic se comprometió a pagarle a Jaskuloski una suma de 800 pesos mensuales en concepto de alimentos, a cambio de que la mujer deje su trabajo en la parroquia. Del expediente se desprende que el dinero cobrado por la mujer era de la parroquia.
La abogada confirmó a la prensa que el acuerdo se cerró después de que Jaskuloski padeció varias situaciones violentas por reclamarle dinero para mantener al hijo de ambos. La letrada recordó que, en una oportunidad, el sacerdote  amenazó de muerte a la mujer, diciéndole: "¿Quién te va a creer?”. Y siguió: “Mejor te mato, los voy a matar a los dos, después me mato, pero nadie va a c... la vida".
El carácter violento y los "delirios de persecución" del sacerdote de 55 años fueron confirmados por otros colaboradores parroquiales, a partir del testimonio de la ex secretaria de Bojcetic. El catequistas José Carmuega dijo que el cura "es muy violento y suele tener cuchillos o navajas debajo de algunos trapos que esconde en los despachos, el confesionario y en cada una de las habitaciones".

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