jueves, 12 de abril de 2012

El fenómeno climatológico causó verdaderos estragos en los clubes del distrito

Los vientos de 120 km/h fueron demasiado para las estructuras de los clubes de la zona, que recibieron un terrible daño a sus instalaciones, como ocurrió también con casas, tinglados y depósitos.
Algunos medios gráficos nacionales registraron las imágenes de lo que dejó el vendaval en el Deportivo Morón, donde desaparecieron las paredes y el techo del gimnasio cubierto de la calle JJ Valle. También quedó afectado el estadio de fútbol, debido a que la torre de iluminación cayó, precisamente, sobre el alambrado que da a ese costado.
La cuadra, entre Rivadavia y Brown, quedó interrumpida al tránsito mientras se removían los escombros, que se hacía al menos hasta el martes último.En el microestadio se realizan varias actividades, pero principalmente el básquet. Fuentes de la entidad confiaron en que se podrá seguir utilizando, con refacciones, aunque no se reconstruirá del todo. El tema es que ya está en marcha el proyecto para la mudanza del club a la ex Textil Castelar, donde el miércoles pasado seguían las demoliciones que permitirán iniciar la obra del estadio y la sede.
“Vamos a levantar las paredes, pero no vamos a poner el techo”, aseguraron en la nueva CD (ver aparte). La idea es reparar lo que se pueda en la sede, la cancha y el microestadio, sin gastar en algo que dentro de un año habrá que demoler. De hecho, no es el mejor momento para las finanzas de la institución. Por eso se organiza una choriceada para el 1° de mayo para conseguir recursos para el gimnasio. Cerquita de la casa del Gallo no la pasaron mejor.
El Club Morón, que se había logrado reponer de una tormenta que en diciembre le causó la perdida de la cubierta de su piscina y daños en el sector de tenis, sufría otro duro golpe: “La inusual tormenta y los fuertes vientos afectaron particularmente el sector de tenis y el parque, entre otros. El daño más grave lo sufrió el gimnasio de voleibol, donde el derrumbe completo de su techo, lo dejó inutilizable”, rezaba en su página web.
También sufrió daños su vecino de enfrente, el club 77. Parte del techo del gimnasio voló por los aires. Y se cayó el alambrado de las canchas de fútbol y tenis, a la altura del puente Lebensohn. A unos metros de allí el club Los Matreros también observaba destrozos. Los postes de luz cruzaban la calle Sarmiento hacia el lado de ARENIL, cuyo predio, sobre La Cañada, también había sido azotado.
La zona entera era un desastre, con cables flotando debajo del puente del FFCC, aquél jueves 5l. El fuerte viento también hizo de las suyas en el Club Argentino de Castelar, el cual perdió el techo del gimnasio.

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