jueves, 22 de marzo de 2012

Antonio Cajal fue condenado a perpetua por matar a su familia, pero quedó en libertad

A Antonio Cajal ninguna autoridad le creyó. En el juicio por el crimen de su esposa e hijos, la Policía confirmó sus sospechas sobre el acusado, las pericias forenses desacreditaron su coartada y la hermana de la víctima confesó haber formado parte de una tormentosa relación y así permitió develar el motivo que desató semejante tragedia. Las últimas palabras de Cajal fueron que él “amaba” a su familia. El Tribunal Oral en lo Criminal Nº 4 no le creyó. Lo sentenció a prisión perpetua por el crimen de Lilian Fuño y de sus dos hijos, Rocío (4) y Brian (6). Sin embargo, consideró que antes de enviarlo a la cárcel el fallo debía ser ratificado por la Cámara: lo dejó libre.
"Pienso que él creyó que iba a quedar en libertad, estaba confiado. Si ya intento fugarse antes porque no lo va a hacer ahora", se preguntó Patricia Fuño, hermana de la víctima, tras el fallo que se dio a conocer el pasado 12 de marzo.
El abogado querellante, Miguel Racanelli, advirtió que apeló la libertad de Cajal. “La Cámara lo libero igual, antes de llegar a juicio. Es fácil salir del país y que no te encuentren más”, sostuvo. Cajal nació en la ciudad estadounidense de Atlanta pero desde 1991 reside en Argentina, estuvo preso por el hecho hasta septiembre de 2010.
"Nos costo mucho tiempo asimilar lo que estábamos viviendo. No hablamos con el hasta un día que el llamó a mi casa desde la cárcel diciéndonos que él no fue, intentado culpar a otro. Nunca creímos que fue un robo, desde el principio dudamos por su conducta de no despedir de sus seres queridos", explicó Fuño. Desde un primer momento, Cajal sostuvo que su familia había sido masacrada durante un asalto a su casa de JJ Valle, y en su ausencia.
Sin embargo, la Policía encontró una escena del crimen muy diferente a la de un robo. Y un padre muy poco preocupado por su esposa e hijos. "Ellos siempre tuvieron una relación muy conflictiva, a ella la golpeaba pero lamentablemente mi hermana decía que había tenido un accidente", reveló Fuño, quien confesó haber tenido un romance con el acusado y que Cajal desconfiaba de su mujer embarazada y de la paternidad de alguno de sus hijos.
Cajal vio caer su defensa cuando se modificó la historia forense. “Había una acta errónea sobre el horario de las muertes. Cajal llegó a las 11 de la noche a su casa. Pero el fallecimiento no fue doce horas antes, como decía un informe, cuando él estaba en otro lugar. Se demostró que murieron quince horas antes del hallazgo”, explicó Racanelli.
Indignado, el abogado se quejó porque el victimario “ande libre” tras un fallo parecido al del padre Grassi (que está condenado por abuso de menores). Y compartió: “en su facebook, aparece de vacaciones un mes antes del juicio”.

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