sábado, 18 de febrero de 2012

Mientras se espera el anuncio por el aumento de las tarifas, siguen las colas por la SUBE

La semana pasada, la Secretaría de Transporte de la Nación informó que “se extendió hasta el 2 de marzo el plazo para obtener la tarjeta SUBE en forma gratuita y mantener la tarifa actual”. “Una vez pasada dicha fecha, quienes no hayan solicitado la SUBE deberán abonar la tarifa plena en colectivos y trenes del Área Metropolitana de Buenos Aires”. Además, “se informa que pasado el 2 de marzo la tarjeta dejará de ser gratuita”. Lo que no se informó aún son las nuevas tarifas. Por ahora sólo existen rumores. Esto, comentó un delegado de la línea de colectivos Econtrans, es para los empresarios un buen argumento para invertir aún menos.
Con distintos rodeos, la Rosada intenta recortar presupuesto sin hablar de ajuste. La SUBE se circunscribe a una estrategia que comenzó en enero por la quita de subsidios a los servicios energéticos en lugares de alto poder adquisitivo del AMBA. En 2003 la masa total de subsidios representaba
para el Gobierno 1.500 millones de pesos. En ‘07, $15.000M. Cuatro años después, por efecto de una inflación no reconocida oficialmente, el monto de los subsidios trepó a $75.000M. El presupuesto 2012 prevé $19.000 millones sólo para subsidiar al transporte.
En un año que se supone será de menor crecimiento, el Gobierno ha comenzado por los recortes en esa masa de subsidios. En enero traspasó los subtes a la Ciudad de Buenos Aires y así se ahorró la mitad de los aportes a ese servicio. La CABA disparó la tarifa de $1.10 a $2.50. ¿A cuánto irán los trenes y colectivos para quienes no estén subsidiados? Es una incógnita. El secretario del área, Juan Pablo Schiavi, pateó ese anuncio para el 3 de marzo.
“No es aumento de tarifas, es lo que el Estado paga por el servicio. Las personas que por alguna razón no quieran la tarjeta, van a pagar una tarifa plena que es la conjunción del valor que se paga y el subsidio”, explicó Schiavi. Una extraña manera de decir que el Estado no pagará más subsidios fijos por coche, sino que lo hará por viaje. Sistema SUBE se encargará de seguir el uso de cada una de las tarjetas, las que estén subsidiadas y las que no. Aunque el Gobierno por ahora incluye a todas por igual, desde asociaciones de consumidores infieren que el entrecruza
miento de datos servirá para discriminar a jubilados, alumnos y beneficiarios de planes, de los empleados.
El sistema, aún sin haberse implementado, ha cosechado elogios. Hay quienes creen que, cuanto menos, evitará estafas al Estado. Las empresas de colectivos han recibido denuncias por cobrar subsidios sobre coches que no salen a la calle. Lo hicieron trabajadores de la empresa Ecotrans. Aunque también hay rumores sobre la empresa 216.
“Tal vez el sistema no es malo, en teorí
a. Ahora bueno, nunca se sabe qué va a pasar. Es Argentina. Estamos con la misma incertidumbre que los empresarios”, declaró a Un Medio Luis Mariani, delegado de la línea Ecotrans.
También expuso sus sospechas el p
ropio intendente, Lucas Ghi. Consultado sobre el nuevo sistema de subsidios afirmó: “esto transparenta los subsidios hacia las empresas. Lo más interesante es que el subsidios llegue no tanto a la empresa, sino a quien demanda el servicio que es la persona, según la realidad económica de cada quien”.

A la cola
“Para el 3 de marzo, ya
habremos distribuido unos 10 millones de tarjetas", declaró Schiavi el lunes último. El funcionario señaló que los usuarios que aún no posean la tarjeta pueden tramitarla en los distintos puntos dispuestos por el Gobierno y que para esto no hay necesidad de hacer cola durante la madrugada. "No sé porque la gente fue a la madrugada (a hacer fila), porque en la Plaza de Mayo, hoy a la tarde no había cola”, dijo, casi enojado.
Lo cierto es que los pasajeros han pasado por un calvario para conseguir la bendita tarjeta. No cuentan sólo las imágenes promovidas desde Plaza de Mayo o Constitución. Ninguna cámara importante ha bajado al GBA, para ver qué pasa. En el primer día oficial del programa SUBE, al menos en Morón, Merlo y Moreno se registraron incidentes.
Lunes 30 de enero, desde muy temprano se armaron cuatro filas para obtener la tarjeta en Plaza La Roche. Para el mediodía, no se sabía quién estaba primero y de los insultos se pasó a los manotazos. El resultado de la gresca se midió al día siguiente: una larga cola rodeaba la plazoleta de 25 de Mayo y Sarmiento, aunque no había ningún puesto. “Hace horas que espero, no creo que vayan a venir. Yo soy de Merlo, pero ahí cerraron la puerta del correo porque la gente le quiso pegar cuando dejaron de entregar formularios”, dijo una pasajera. Algo similar, contaba otra mujer, había sucedido en Moreno, donde “intentaron prender fuego el correo y lo cerraron”.
Esa misma tarde, en la puerta de OCA (9 de julio al 200), hubo golpes de puño entre los pasajeros por el lugar de la cola. Al día siguiente todo parecía más organizado. Por un lado para solicitar el formulario, por el otro para entregar la tarjeta. Entre dos y tres cuadras de cola, a diario. La asistencia sólo mermó cuando se prorrogó hasta el 2 de marzo la entrega gratuita, cuando originalmente (a través de spots) se había puesto al 10 de febrero como límite.
Hoy, la tarjeta se distribuye en los correos y en la Plaza San Martín. Además, en Morón se supone que hay 30 centros de recargas. Hasta el momento hay entregadas en mano 6.375.000 tarjetas en toda el área metropolitana, mientras por la página digital se solicitaron 1.920.000 (desde el 22 de enero se entregaron más de 4 millones de plásticos).
La SUBE carga hasta $50 y sirve para sacar el boleto directamente arriba de los colectivos, aunque se necesita ir a una ventanilla para abonar el pasaje del tren. Esta es la única tarjeta electrónica que contará con el subsidio del Estado.

“Será ahora más eficiente”
La comuna dispuso de “personal y lugares” para entregar la SUBE. “Lo que pedí a Schiavi, y paralelamente me puse a disposición, que el reparto sea lo más eficientemente posible, para que los vecinos puedan acceder a la tarjeta, como a la renovación de la carga”, apuntó Lucas Ghi a fines de enero. En una reunión con el secretario le transmitió “dos cosas: que la tarjeta llegue y que el subsidio que hoy beneficia a estudiantes y a jubilados llegue con la tarjeta”. El intendente fue consultado sobre esta redefinición del sistema de subsidios. Consideró que “si se giran menos fondos, porque se giraba de más a las empresas, bienvenido, porque será ahora más eficiente”.

“Es una vergüenza el reparto”
El delegado de Ecotrans Luis Mariani se quejó por la implementación de la SUBE al afirmar que “es una vergüenza de la manera que se está haciendo”, tanto por “las colas”, como porque “no se sabe la tarifa”. “Hay dudas sobre el subsidio, a cuánto va a ir el boleto. Ya tenemos problemas - dijo- . Va a haber menos inversión que antes”.
El mes pasado los delegados de la línea de colectivos tuvieron una reunión con la patronal en el Ministerio de Trabajo. “Ellos dicen -contó Mariani- que con esta incertidumbre no saben qué hacer con la inversión. Nosotros los responsabilizamos porque es el modelo del Grupo Plaza. En Bahía Blanca manejaba todo y ahora los van a municipaliza por dos años. Pero si les saca los subsidios es un problema. Con eso se le paga a todo el personal. No les preocupa dar un buen servicio. Cuando eso se termine ¿van a poder con la plata genuina sostener la empresa?”
Entre los trabajadores existen dos rumores: que la tarifa plana del colectivo se iría a $4.50 y que habría una sola sección.

No hay comentarios: