martes, 18 de octubre de 2011

En un hecho inédito, el intendente debatió con otros cinco candidatos a gobernar Morón

Seis de los ocho candidatos a intendente que se enfrentarán el próximo 23 de octubre en las elecciones generales protago-nizaron un debate inédito para la vida política de la comuna y muy poco frecuente en el país. Ocurrió el jueves pasado en la sede que el Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (CIPPEC), organizadora del evento junto con Poder Ciudadano, tiene en Congreso (CABA).
Aunque se trató de una modalidad expositora, que no permitió cruces fuertes, mereció el reconocimiento de todos los participantes. Hasta hubo elogios opositores al intendente, Lucas Ghi, que prestó su conformidad y así le dio sentido a la movida. Así también sufrió algunos embates por anuncios incumplidos y en materia de seguridad.
Martín Marinucci (FPV) y Stella Maris Castagna (Compromiso Federal) habían sido anunciados pero a la hora del debate Fernando Straface, moderador y director ejecutivo de CIPPEC, aclaró que el primero había avisado que “tenía una reunión en la Gobernación” y que la segunda pegaba el faltazo sin previo aviso. No la sacaron barata. “Quienes queremos a Morón estamos acá debatiendo”, exclamó Domingo Bruno, del Frente Popular.
El debate se extendió por una hora y media bajo la siguiente forma: tenía cada uno tres minutos para hablar sobre “Seguridad”, “Transparencia y Participación Ciudadana”; y cuatro para exponer sobre “Desarrollo Económico y Social”. Aparte, disponían de cinco tandas de ‘1 libre para abrir, replicar y finalmente cerrar su participación. Las páginas digitales de las ONG organizadoras difundieron en vivo, por Internet, el encuentro político.
“Morón es un ejemplo que esperamos que se replique. Quien está en el poder y es favorito acepta debatir, algo que no ha pasado a nivel nacional, ni en Ciudad de Buenos Aires ni en Córdoba, por ejemplo”, señaló Straface, acompañado por Facundo Galván, director del Área Instituciones Políticas y Gobierno, de Poder Ciudadano.
Edgardo Illa (Unión para el Desarrollo Social), Favio Martínez (Frente Amplio Progresista), Rómulo López (Coalición Cívica) y Jimena Lettieri (Frente de Izquierda) completaron una mesa donde un hubo victorias ni derrotas.

Seguridad

En la primera bolilla se sacaron las mayores diferencias a relucir. Mientras que Ghi confirmaba su deseo de hacerse cargo de la Policía de distrito, cuatro de los cinco rivales opositores se manifestaron en contra de esa idea. López y Lettieri denunciaron el grado de corrupción en la Fuerza y pidieron descabezar las cúpulas. En cambio, Bruno tomó el “modelo de Ituzaingó” para promover la Policía Comunal, con dotación de personal “retirado”.
“Esto ha funcionado”, aseveró el referente duhaldista, quien dijo que tiene que haber “personal idóneo en las calles”. Además propuso abrir otra comisaría en Morón Sur. Y censar a los jóvenes para reinsertarlos en su formación. A su tiempo, Illa fue un poco más lejos. No sólo propuso instalar cámaras de seguridad “en los barrios marginales”, sino que directamente aseguró que el delito está “asociado a la pobreza y a la falta de empleo”.
La centroizquierda salió a responderle. “La cuestión social no es culpable del delito. Hay que garantizarles un futuro a los chicos, pero es la Policía la que los utiliza para delinquir”, sostuvo Jimena Lettieri. López y Martínez coincidieron en la necesidad de “urbanizar” las villas. Lucas Ghi destacó el trabajo realizado en La Gardel.
El candidato de la CC-ARI sacó a relucir los casos Candela y el “narcoavión” para pintar una realidad en el distrito. Bruno pidió “respuestas para lo que controlan las cámaras” de video. Ghi insistió en “descentralizar” el 911. La oposición estuvo de acuerdo en que la participación ciudadana debe garantizar el desempeño de la Fuerza.

Transparencia y Participación
En este rubro el intendente sacó a relucir varias acciones de gobierno, a partir del programa Discrecionalidad Cero, que entre otras cosas permite ver quiénes son y cuánto ganan los empleados y funcionarios de la comuna, por la web oficial (www.moron.gov.ar). López recordó que antes de emigrar al ARI, integrantes de esa fuerza presentaron en la primera gestión de Sabbatella proyectos como la banca abierta y la audiencia Pública.
El candidato de la CC fue el primero en denunciar que el Presupuesto Participativo se usa “parcialmente”. Su colega del FAP dijo que se “discuten paquetes cerrados que presenta el gobierno” y que la descentralización municipal se “paralizó”. Ghi contestó con cifras: “pasamos de 1.500 vecinos a 35.000 en el debate por el Presupuesto Participativo”. Bruno tildó de “brillante” esa iniciativa, pero propuso restituir las delegaciones municipales.
Además opinó que la Oficina Anticorrupción municipal debería estar en manos de “la primera minoría” del HCD. Illa coincidió en que esa dependencia oficial pase a depender de la oposición. Lo mismo que Martínez, que además, cuando llegó su turno, aseguró que en su gobierno “no practicaríamos nepotismo” (gobierno de parientes).
El intendente aprovechó para sacar a relucir el reciente proyecto de ordenanza para regular la pauta oficial y aumentó la apuesta: “Queremos que el CIPPEC controle los subsidios que brinda la comuna”, indicó. Por su parte, Lettieri, referente del Partido Obrero, pidió un grado mayor de participación ciudadana para, por ejemplo, pedir “la rescisión” del contrato de TBA por el mal servicio. “Nuestra propuesta está orientada socialmente para transformar el municipio. Creemos que el Presupuesto Participativo sólo afecta una parte”, indicó.

Desarrollo

En esta área, los candidatos se dividieron entre la cuestión social y la económica, con el empleo como factor común. El sorteo favoreció a Lettieri, quien prometió pasar a planta permanente al personal municipal, pero también desprecarizar a los trabajadores del sector privado. Comentó el caso de Siderar, “que echó a un grupo de trabajadores por pedir el blanqueo”. Y del Posadas, donde ella misma trabaja hace 10 años por “contrato”.
En segundo turno, Martínez se refirió a la “burocracia” municipal para permitir habilitaciones, que consideró “costosísimas”. Dijo que devolvería el rango de Secretaría a la actual subsecretaría de Desarrollo Económico Local. Ghi le refrescó que con él (como titular de la Cámara de Comercio de Haedo) había firmado el proyecto de Ventanilla Única, que agiliza los trámites. Un debate aparte mereció el proyecto para ampliar La Cantábrica.
Mientras que los candidatos del FAP y CC pidieron escuchar a los vecinos que no quieren más industrias en Haedo, aunque por otro lado prometieron aumentar la mano de obra y las exportaciones. Bruno literalmente apoyó la apuesta de la Unión Industrial del Oeste y del municipio en Cantábrica. Pidió tomar mano de obra local.
Otro tema clave fue el de los servicios sanitarios y los edificios. López prometió prohibir las edificaciones en Castelar hasta tanto “no se hagan las obras que hacen falta”. Bruno también se quejó por las demoras en los planes de saneamientos y prometió inversión en ese rubro, en lugar de parques lineales como el de Gaona, en Haedo.
Illa se quejó también de la concentración demográfica en el centro de Morón y pidió por una terminal de micros. No fue el único. El intendente explicó que tenían el lugar, pero que “ahí se hizo el obrado del soterramiento (del ramal Sarmiento)”, obra que permitirá solucionar algunos problemas de conectividad y tránsito en el distrito. El candidato de la UDESO aprovechó para reflotar “en alguna zona blanda” el trunco proyecto de la autopista de J.C. Rousselot para unir El Palomar con San Justo y desviar por allí el tránsito pesado.
Ghi destacó la obra pública: jardines municipales y en especial, en cuanto a Salud, la reforma del Hospital, que se realiza con mitad de recursos nacionales. Le cuestionaron que no haya terminado con las cuadras de tierra.
Todos los expositores coincidieron en bajar los niveles producción de residuos y del gasto que ocasiona la recolección. La comuna ya tiene un programa de separación de basura, pero que afecta apenas el 12% de los hogares.

Cierre
Sobre el epilogo, cada candidato pudo redondear su propuesta. El intendente salió ancho por el sólo hecho de haber participado. “Creemos que el 23 se pone en juego un modelo de gobernabilidad local. Pasamos de un Estado que improvisaba a uno que planifica. De un Estado decadente y a uno transparente y participativo”, consideró.
No se impacientó cuando Lettieri le asestaba un dardo, de movida nomás, al señalar que nunca llevaría un candidato como Aníbal Fernández, “que arma causas contra trabajadores”, en alusión a la detención del “Pollo” Sobrero. “Hace años que venimos luchando y llevando adelante la bandera de los trabajadores”, sostuvo.
“Hemos mantenido una coherencia, que honró el mandato popular, en la generación de normas que tienen que ver con mejorar la transparencia y la participación. Es un voto seguro, que va a permitir que otra voz sea escuchada en el Concejo”, cerró su intervención Rómulo López, quien apenas terminó por encima del FIT en agosto.
Bruno prefirió mostrarse “en crecimiento”, a partir de los 13 puntos que alcanzó el duhaldismo, y “dispuesto a ser intendente”. “Soy un crítico de la gestión. Pero en la crítica también va a la propuesta. En la interna nos encontramos con cosas raras. Ojalá que la elección sea transparente y no roben boletas”, disparó en el último cartucho.
El más apagado venía siendo Illa, quien no utilizó todo el tiempo disponible y apenas se despidió alegando que “detrás tengo un partido de más de cien años que me respalda”. De buenas relaciones con el municipio, Favio Martínez le reconoció al intendente su predisposición a debatir, a pesar de “la diferencia que sacó en la elección”.
“El FAP es una fuerza que levanta los valores de la honestidad, la gestión con la eficiencia y la solidaridad. Eso es lo que representa Binner. Y acompañen a Stolbizer, porque la Provincia es hoy un barco sin timón”, cerró.

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