miércoles, 24 de agosto de 2011

Marchas y cambios, a raíz del asesinato del despachante de aduana de Villa Sarmiento

Con dos marchas, el lunes 15 y el jueves 18, vecinos de Villa Sarmiento manifestaron su bronca por el asesinato del despachante de aduana Domingo Chimera (53) y las graves lesiones que sufrió su hijo durante un asalto. Producto de una ola de asaltos fue relevado de su cargo el titular de la Delegación 5ta, Crio. Jesús López.
La zona se volvió un polvorín debido no sólo a ese hecho. Hay que sumar el asalto al bailarín Juan Carlos Coppes, en julio, además de una serie de balaceras y secuestros. El 15, a 48 horas del homicidio, vecinos de Chimera marcharon hasta el destacamento. El jueves lo volvieron a hacer, pero unieron reclamos con el de los familiares de Flavia Pugliese (46), una entrenadora de rugby también asesinada a unas cuadras, en Ramos Mejía.
Unos 500 manifestantes pararon delante de la comisaría 5ta, con bombos y redoblantes. Los hicieron sonar hasta el minuto de silencio “por los muertos de la inseguridad”; y anunciaron otra marcha para este viernes 26. También entregaron un petitorio dirigido al Ministerio de Seguridad de la Provincia, al gobernador Daniel Scioli y al intendente de Morón, Lucas Ghi. Pedían cámaras de seguridad, más personal y mejores luminarias.
La protesta derivó en que el subcomisario Norberto Chiaradía, quien hace 7 años había estado al frente de Villa Sarmiento, asumiera en lugar de López, que había llegado hace menos de cuatro meses desde Castelar 7º.
"Esto es una zona liberada y siempre hay robos", afirmó Mariana Romeo, vecina de Chimera, asesinado el en la madrugada de domingo 14 en un intento de robo, en el cual resultó herido el hijo de la víctima, de 19 años. Todo ocurrió en la puerta de un domicilio situado en Coronel Toscano 745, de Villa Sarmiento. El despachante de aduanas ingresaba su Renault Sandero al garaje de su vivienda cuando fue sorprendido por tres delincuentes, que bajaron armados y lo amenazaron. Junto a Chimera se hallaba su hijo, Martín, quien antes había ingresado su auto al mismo garaje. En ese momento, la esposa del despachante cerró la puerta de la vivienda. Como los delincuentes no podían entrar les tiraron ocho disparos al hombre y su hijo, que está grave.


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