martes, 17 de mayo de 2011

Sin hinchas: los códigos de la tribuna y otra sanción al Deportivo Morón

La semana pasada el Tribunal de Disciplina de la AFA confirmó la suspensión del estadio Francisco Urbano por dos fechas, debido a los incidentes que se registraron entre los hinchas del Gallo, que no se bancaron que la parcialidad de Atlanta, aún sin poder ingresar, arrojara fuegos de artificio para celebrar, por adelantado, el campeonato.
Mal síntoma: el experimentado arquero de Morón, Alejandro Migliardi, había justificado la reacción de los seguidores de Morón, que abandonaron la popular local para ir en busca de sus adversarios. La visita sufrió también ataques en una platea por la que habían pagado 180 pesos. Mejores señales bajaron al menos de la dirigencia. El presidente del CDM, Jorge Ruiz, admitió el error de sus hinchas y aseguró que su par de Atlanta, Alejandro Korz, reconoció la culpa de sus propia parcialidad aunque su institución no recibiría sanción.
Morón no tuvo la mejor temporada. Los jugadores no quisieron ir a la pretemporada por una deuda salarial, navegó por el fondo de la tabla, se recuperó, cambió el DT y hoy está peleando por ingresar al reducido. Lo deportivo y lo institucional fueron de la mano. Pero lo que nunca cambia es esa sensación de que en la cancha puede pasar cualquier cosa. Siempre habrá una excusa para estallar. Hoy un resultado, mañana una cargada.
El Deportivo no es el único club con problemas, pero somos quienes lo queremos los que debemos aceptar que se necesitan cambios. Los hinchas se quejan por no poder jugar un sábado a la tarde. Pero me pregunto cuántos habrá que evitamos ir a la cancha no tanto por el horario sino porque estamos hartos de la violencia explícita.
De aquella final con Deportivo Español que Morón viene en capilla. El COPROSEDE lo tiene de “hijo” y la comuna hace lo posible para evitar desmanes en horario comercial. Pero mientras esperan por una mudanza a la Textil Castelar, es hora de trabajar sobre las mentes pequeñas. Aquellos que siempre están dispuestos a arrojar la primera piedra, o que no dudan en devolverla en malón, siempre en malón, cuando alguno de ellos la recibe.
El ejemplo de Atlanta es para analizar. El partido se jugó en la noche del martes 3. Atlanta ganaba 2 a 1 y estaba a un paso del ascenso a la B Nacional, lo cual consiguió cinco días después. Entonces, sobre las vías, dispararon fuegos de artificio. Los hinchas del Gallo lo entendieron como una provocación y salieron a buscar a los atrevidos rompe códigos. Sobre la calle Brown hubo corridas, gases, balas de goma. En la platea piñas. Hasta la señal de cable de TyC se cortó. Dicen que fueron los hinchas. El partido terminó. El duelo continúa.
“Es inadmisible que un grupo de simpatizantes de Atlanta hayan celebrado arrojando fuegos artificiales aquí en nuestra cancha. Eso es incitación a la violencia. Creo que la reacción de la gente de Morón está justificada y fue moderada, ya que en realidad los incidentes podrían haber sido mucho más graves", dijo Migliardi, sin casete.
“Somos conscientes de que la gente de Morón se portó mal. Korz nos dijo que la culpa fue de los hinchas que tiraron los fuegos artificiales. Reconocerlo es muy valedero de parte de ellos”, declaró Ruiz antes de una sanción que esperaba. La moderación partió de un hombre que fue de la Barra y que por segunda vez le toca estar al frente de la institución. Aquella primera vez, en 2001, eran tiempos violentos. Tiempos que siempre vuelven.
Por el resto de la temporada, nadie podrá volver al ver al Gallo. Muchos hace rato que lo vemos desde afuera.

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