martes, 17 de mayo de 2011

Sarmiento: el Gobierno no sume responsabilidades por la tercera quema de trenes en 6 años


Pasajeros, delegados del ramal y el municipio salieron a pedir mejores condiciones en el servicio que presta la empresa TBA (ex Sarmiento), luego de que el pasado lunes 2 de mayo 14 vagones fueran quemados en una protesta que se extendió casi en forma simultánea en las estaciones de Haedo, Ramos Mejía, Ciudadela y Liniers.
En Haedo, donde una formación fue incendiada parcialmente tras ser cancelada a las 8 de la mañana, fueron detenidas 2 personas que protagonizaron saqueos en las boleterías de esa estación, donde además agredieron al personal.
“Empezó a las 4 en Moreno, con retrasos y cancelaciones. Tuvimos a que subir a otro tren en Ituzaingó, hacer trasbordo en Castelar y acá se canceló el tren en Haedo. 8.30 de la mañana la gente quería prender fuego el tren. Cortaron las vías cuando pasó un rápido que no abrió las puertas. Y se cansaron y rompieron los asientos, utilizaron encendedores y rompieron los vidrios. Al motorman lo cagaron a trompadas. Al guardabarreras también le pegaron. Después cortaron la máquina expendedora y ahí e boletero salió corriendo. Rompieron todo, se mataban por las monedas”, contó cerca de las 11 uno de los usuarios que fue testigo.
Como ocurrió en 2005 y 2008, desde el Gobierno salieron a denunciar un “sabotaje” y apuntaron contra la oposición. Particularmente a Pino Solanas, autor de la película “La próxima estación”, referida al desguace ferroviario.
“Cuando se abona esa teoría terminamos en nada. Pasó en 2008 y 2005. ¿Por qué no van al fondo de la cuestión? Porque son todos responsables”, se respondió Rubén Sobrero, delegado del Sarmiento de la Unión Ferroviaria. Tras un debate televisivo, indicó que “La Fraternidad metió hace ocho años a Antonio Luna como subsecretario de Transporte. Tiran la piedra, pero todos están sucios. El sistema ferroviario es un desastre”.
“Si hay sabotaje que vayan a la Justicia. Que lo demuestren. Hubo cosas raras, pero no abono esa teoría porque dicen que las vías no tenían bulones, cuando de Liniers a Castelar casi ningún cambio de vía está bien”, indicó el líder de los trabajadores del Ramal Sarmiento al programa Punto de Encuentro (FM Siglo XXI).
Por su parte, el gobierno comunal aportó videos a la Justicia, pero no coincidió con el Gobierno. “No tenemos ningún elemento probatorio que nos pueda indicar que haya habido sabotaje. Lo que hicimos fue entregar los videos a la Justicia. Porque la gente sigue viajando mal, se crispan los ánimos cuando se pierde el presentismo, siempre ha manifestado este gobierno la preocupación. Lo importante es que la gente viaje bien, pero también que se preserve la paz social y el patrimonio”, concluyó el secretario de Gobierno, Diego Spina.

Causas y causales
Los incidentes en el Sarmiento derivaron en tres causas judiciales. La más importante hasta ahora es la que se radicó en el Juzgado Federal Nº 2 de San Martín, que investiga la participación de dos personas que fueron detenidas en la estación de Ciudadela. A pesar del secreto de sumario, el secretario de Transporte de la Nación, Juan Pablo Schiavi, dijo al diario La Nación que “los dos detenidos han declarado la intencionalidad del hecho y que cobraron dinero para hacerlo. Coincide con la información judicial que trascendió sobre “dos personas que fueron capturadas en la estación Ciudadela con una significativa suma de dinero en su poder, destinada al pago de la llamada operación, y aerosoles”, publicó el mismo matutino el 13 de mayo.
A muchos llamó la atención la reacción en cadena, casi cronométrica, en el incendio de los trenes, que se inició en Haedo. Sin embargo, hay delegados de la Unión Ferroviaria que negaron existencia de bidones de combustible, como hizo correr la empresa. Fernando, uno de los pasajeros de la primera formación atacada, describió cómo un grupo de usuarios se valía de “encendedores” para iniciar las llamas. También puede verse en videos subidos a Internet (Youtube) cómo algunas personas pedían “el desodorante” para hacer fuego.
“Esto no estuvo orquestado. Venía de Moreno el atraso. En Castelar hicimos transbordo a Once y cuando llegó a Haedo nadie dio explicaciones. Los gendarmes se escondieron en los baños, porque qué podían hacer. Los empleados decían ‘no es culpa nuestra que anden mal los trenes’”, contó a Un Medio uno de los testigos.

Comunicación
Un tema aparte es el tratamiento que los medios de prensa hegemónicos realizaron sobre los incidentes. En sintonía con el Gobierno, el diario crónica tituló directamente “Sabotaje en el Sarmiento”, mientras que a Página 12 le llevó dos días darse cuenta de que “no quedan dudas” de que se había tratado de un hecho premeditado. La prensa “oligarca” se mantuvo en una línea similar. “Otra vez, el fuego y el vandalismo arrasaron con la línea Sarmiento de trenes, en una acción que, por sus características, denota premeditación”, publicó La Nación. Clarín fue un poco más objetivo: “Para el Gobierno y la empresa TBA se trató de un sabotaje, aunque desde el gremio La Fraternidad, de los maquinistas, denunciaron que la vía está mal mantenida”.
No es para nada extraño que la relación del Gobierno, que mantiene el mismo modelo ferroviarios de los ’90 con determinados medios, permita denunciar, sin filtro alguno, que se trató de un “operativo”, y no del cansancio de los usuarios, que por tercera vez en 6 años provocaron incendios, solamente tomando la línea Sarmiento.
Pero hubo otra prensa: el diario Perfil revivió en su página digital un informe realizado en marzo que mostraba en imágenes de video el estado paupérrimo de las vías. “Puede haber un Cromañón ferroviario”, advertía José Sebriano, delegado de la UF. Luego fue el programa La Cornisa (Luis Majul) el que hizo otra recorrida, tras la quema, junto al delegado de Guardas, Luis Cletet. A Un Medio le costó 30 segundos encontrar en el cruce de barrera de la calle Pueyrredón, rieles sin tornillos y durmientes de madera en mal estado.
La base de la denuncia de Aníbal F. había sido la falta de los tornillos en una unión de vías, lo que habría producido el descarrilamiento. Para Sebriano lo que ocurrió el lunes 2 fue una rotura de juntas por el “mal estado”.

Un tema bisagra para la clase política

La titular del Bloque de Diputados del GEN, Margarita Stolbizer, salió a responsabilizar al Gobierno por el ataque a los trenes del Sarmiento. “Las victimas principales son los usuarios y los trabajadores y toda la responsabilidad es del Gobierno”, dijo tras los incidentes del 2 de mayo. Por su parte, el diputado de Nuevo Encuentro Ariel Basteiro (vice de la Comisión de Transportes) destacó que “el descarrilamiento entre las estaciones tuvo que haber sido generada por manos anónimas”. Y agregó: “Otra posibilidad es que grupos organizados actúen al unísono incendiando tres estaciones. Habría que investigar la autoría intelectual de los hechos, o la posibilidad que grupos ligados a la derecha o sindicalistas hoy presos pudieron haber promovido”.
“La gente viaja en condiciones infrahumanas, como ganado; nunca sabe si va a llegar a horario, y en muchos casos tampoco sabe si llega. Esto sucede desde hace muchísimos años mientras el Gobierno Nacional vive en otra realidad. Esto de ninguna manera justifica los actos de vandalismo, que son repudiables y deben ser investigados por la Justicia”, comunicó, por su parte, el diputado provincial por el macrismo Ramiro Tagliaferro.
“El sabotaje existe, es cierto. Pero se da los 365 días del año, por la política de desinversión de la empresa concesionaria, que ha dejado en el más absoluto abandono al servicio”, reza un comunicado del Partido Obrero.

1 comentario:

Arq. Omar Grosso dijo...

Lo que sucede en el ferrocarril Sarmiento es el producto de la falta de planificación de los transportes por medio del Gobierno provincial y Nacional. Hoy en día, todos los ferrocarriles del Gran Buenos Aires, deberían estr soterrados, para conseguir mayor velocidad y mayor frecuencia, reduciendo los tiempos de viaje y aumentando la calidad del servicio. Paralelamente, que no es cosa menor, se reducirían los accidentes. Es hora de que estos gobiernos hagan lo que el pueblo necesita.