lunes, 4 de abril de 2011

Esperan que el soterramiento del tren mejore el tránsito en Morón, en 5 ó 10 años

La demora en dos obras viales convirtió al cada vez más transitado centro de Morón en un verdadero caos de embotellamiento en horas pico. La comuna salió a dar explicaciones, pero a advertir también que el problema vehicular no se aliviará hasta tanto no llegue el soterramiento del tren, esperado para dentro 5 ó 10 años.
“Hay que alentar la movilización en el transporte público en vez del uso innecesario del vehículo privado. En Morón tenemos 300 mil personas por día. Y el cruce del ferrocarril. El soterramiento del tren va a ser una solución de suma importancia, en cinco o diez años”, advirtió el director de Planeamiento Urbano, Dante Alcaraz.
Consultado sobre las dificultades para transitar por el área central, el funcionario municipal en el programa “Punto de Encuentro” (FM Siglo XXI) explicó que más allá de las circunstancias actuales, Morón empezó a tener el problema de las grandes urbes. En todo caso, el corte de la calle Brown entre el 700 y el 900, sumado al cierre temporal del Puente Lebensohn, permitió a las autoridades desestimar ideas y perfeccionar otras.
“Aunque hay que fijar pautas de conducta. Caminar o andar en bicicleta. Hasta que llegue eso teníamos en discusión la peatonalización de alguna arteria. Pero vemos al cortar la calle Brown, más el Puente, se hace sentir en el tránsito. Habrá que ver cómo se facilitan los estacionamientos en algunos nodos para hacer una transferencia del vehículo privado al público. Pero lleva su tiempo. Son cuestiones a trabajar en sociedad”, apuntó.

Demoradas
La obra del Puente es de jurisdicción provincial terminó la semana pasada. En cambio, autoridades de la comuna afirmaron que la calle Brown, entre 9 de Julio y Belgrano, al menos tardía otra semana más. En ese tramo la Municipalidad pondrá una capa asfáltica, que no estaba en los planes de las “Calles Modelo”.
“Faltan detalles de vereda y de iluminación. Faltaría la vereda sur de Brown al 700. La apertura de calles se demoraría algo más. El tema es que falta la capa asfáltica. No estaba previsto, pero decidimos que había que hacerlo. También forma parte de esa obra hacer el hormigón adonde estacionen los colectivos”, explicó Alcaraz.
A esta altura las tres nuevas cuadras “modelo” deberían estar terminadas. El atraso se debió a cuestiones del clima, pero sobre todo a un reclamo gremial en la empresa contratada por Edenor para soterrar el tendido de cables. Resulta que, para hacer las veredas, la Municipalidad ordenó que todo el cableado de las empresas de servicio.
La distribuidora eléctrica no pudo cumplir con los plazos por un paro de los trabajadores de la firma que a su vez subcontrató. Detrás debía ir también la Cablevisión. A esta última la apuraron desde el municipio bajo la amenaza de que no podría servir a sus clientes en esas cuadras. Pero en el caso de Edenor está con las manos atadas.
“La empresa contratista no podía hacer el embaldosado si Edenor no enterraba los cables. Más los diez días de lluvia y 13 días de paro generaron el atraso. Además pusieron baldosas de otro color en una esquina”, sostuvo Alcaraz. La obra comenzó en enero, con un plazo de dos meses. La próxima semana Brown sería reabierta.
La comuna ya implementó en tres cuadras de la calle Belgrano su programa de Centro Comercial a Cielo Abierto. Estas tres nuevas cuadras tendrán veredas más amplias, con bancos, cestos de basura y nuevas luminarias. Colocarán tres refugios para las paradas de los colectivos y dársenas de carga y descarga de mercaderías.

La contracara de TBA
La empresa TBA lanzó este mes, con presentación de la Presidenta Cristina Kirchner, los nuevos vagones de doble piso que circularán entre Once y Moreno en la Línea Sarmiento. Poseen aire acondicionado, calefacción, monitores LCD con TV digital y GPS. El anuncio recibió, por supuesto, mucha más publicidad que el trauma que a diario significa viajar en esa línea. La semana última, sin ir más lejos, un grupo de pasajeros tuvo que ser atendido con principios de asfixia luego de que una formación llegara incendiada a la estación Morón. El servicio estuvo demorado varios minutos, siendo esto lo único que trascendió a la gran prensa.
A este tipo de inconvenientes también se sumaron críticas al plan de inversiones del Estado. Mientras que el gerente de Relaciones Institucionales de TBA, Gustavo Gago, aseguró a la prensa que los coches nuevos "pesan menos" que los antiguos, aún con sus 350 pasajeros a cuesta, el secretario general de Delegados del Sarmiento, Rubén Sobrero, discrepó: "los coches completos obviamente son más pesados". El problema radica en que las vías, en muchos tramos, están olvidadas. Basta con echar un vistazo a los durmientes sin tornillos.

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