sábado, 23 de octubre de 2010

Papaleo adoctrinó sobre la venta de Papel Prensa

Osvaldo Papaleo, uno de los tres testigos clave que el Gobierno presentó en su informe sobre “La verdad” en Papel Prensa, disertó ante un grupo de dirigentes y militantes kirchneristas sobre cómo se “malvendió” aquella empresa y en qué consecuencias políticas se tradujo el avance del sector privado en el control del papel.
El hermano de Lidia Papaleo, y cuñado del fallecido David Graiver (el principal accionista de Papel Prensa en 1976), llegó el lunes pasado invitado por el jefe de la bancada de concejales K, Claudio Román; y por el vicepresidente del PJ de Morón, Quino Duhyeilo. Aunque también integró esa mesa el diputado bonaerense de Merlo Alfredo Lobby Antonuccio y estaban en el auditorio del Salón Le Parc los concejales Santiago Muñiz y Cristina Rodríguez (FPV); el asesor del gobernador bonaerense Edy Binstock y el secretario gremial del FESIMUBO, Carlos Rodríguez, entre otros dirigentes y militantes identificados con el Gobierno nacional.
Papaleo marcó de inmediato la cancha. “En este tema no hay disenso posible: es el Estado Nacional o este sector mafioso”, dijo, tras afirmar que el caso de Papel Prensa responde a “una sociedad” conformada “entre militares y civiles para establecer un monopolio mediante delitos de Lesa Humanidad”. Por ese motivo aseguró que “lo valioso” será llevar a Tribunales a colaboradores del Proceso como Héctor Magnetto, CEO de Clarín. Fue a éste a quien señaló como el principal responsable de que su familia se desprendiera de la empresa.
La historia es tan turbia y estremecedora como los propios años ’70. Es que Papeleo también está acusado de haber sido por lo menos cómplice de la Triple A y entre otras cosas, de haber cerrado el diario La Opinión, de Jacobo Timerman. Luego a ambos se los secuestraría y torturaría en un terrorismo de Estado que en eso no discriminaría. Como tampoco discriminó la Presidenta a la hora de presentar su alegato contra Clarín, en una puesta en escena que contó con los Papaleo, con el canciller Héctor Timerman (el hijo de Jacobo editó el diario La Tarde, que apoyaba el Golpe del ’76), con ex montoneros, Madres y por qué no también algunos actores.
Pero Osvaldo tiró por la ventana cualquier interpretación en su contra. “No es cierto que Papel Prensa se vendió para devolver el dinero a Montoneros. Se pagó un anticipo de 7 mil pesos. Con eso no alcanzaba para devolver 16 millones de pesos”, sostuvo. También negó haber sido el nexo entre la organización guerrillera y Graiver, algo que publicaron Clarín y Editorial Atlántida por 1976 y 1977 y que le valió ser secuestrado y torturado.
En ese mismo sentido, repitió lo que le dijo el secretario de Comercio, Guillermo Moreno: “acá no hay plata”. En cambio, contó que su hermana suponía que Isidoro Graiver, su cuñado, podría llegar a extorsionar al Gobierno. “Él se fue a Londres, ofreció una nota editada a Morales Solá y culpó a un muerto por la venta de Papel Prensa, en vez de a Magnetto”, dijo, en referencia a Bernardo Sofovich, ex abogado de Herrera de Noble.

27 años después
Entre historias espeluznantes del Proceso, Papaleo analizó a quienes critican la jugada. “Ahora Magnetto se junta con todos pero no en secreto, con fotógrafo, porque quieren que pongan la cara”, atendió. Duhyeilo, en tanto, consideró que la pelea de fondo no era contra “los sicarios de la oposición que quieren ser gobierno”, sino contra el monopolio. Y explicó que los “fantasmas” como Magnetto “son como drácula, no se ven en el espejo”. La jornada había comenzado con un video de la sesión en la que Claudio Román alegó en el HCD local la aprobación (casi sin debate) de un proyecto que respaldó orgánicamente la investigación sobre Papel Prensa.
“Hay cosas que no se discuten. El 19 de mayo de 1977 los diarios sacan una solicitada adonde explicaban que habían comprado Papel Prensa. Y que habían pedido permiso. La operación quería, primero, ahogar los diarios pequeños y diarios. Crónica se quebró y Clarín se multiplicó. Cuando se apoderó de los medios fue imbatible. Nadie pensó que esto se podía revertir. Esto es por la política. El Estado nacional decidió en el ’84 enjuiciar a las Juntas. En este caso pasa lo mismo. Se tardó 27 años en hablar porque era imposible hablar del tema. Por eso ahora los diarios van a ser convocados a declarar por un delito de Lesa Humanidad”, alegó Papaleo.

No hay comentarios: