viernes, 27 de noviembre de 2009

Otro heladero baleado generó movilización

Familiares y vecinos de Gustavo Guinch, el heladero baleado el sábado último en Morón Sur, organizaron una marcha por seguridad en las puertas de la Municipalidad. La cita estaba prevista para las 19 de ayer, jueves (al cierre de esta edición), mientras la víctima se recupera de heridas en el baso y el intestino. Se trata de la primera reacción social en lo que va del año como corolario de una quincena manchada por diferentes hechos delictivos en el distrito.
Gustavo, de 37 años (casado con dos hijos), fue asaltado por dos delincuentes cuando dejaba un pedido la intersección de la calle Añeiros y Alessandri. Según testigos, se bajaron de una moto, armados, y encararon hacia el Peugeot 504 que conducía el comerciante, quien decidió acelerar para esquivar un posible episodio de robo. La crónica policial cuenta que le tiraron varios disparos desde atrás, dos de los cuales atravesaron la luneta. Uno dio en el apoyacabezas (que le salvó la vida) pero el otro atravesó el asiento y le perforó varios órganos.
Como estaba a sólo cinco cuadras de su negocio, Guinch pudo escapar y encontrar la ayuda de su pareja, que inmediatamente lo trasladó hasta el hospital de Morón. “Si esperaban la ambulancia se moría”, relató Maximiliano, hermano de la víctima, el miércoles último a Un Medio.
En el nosocomio le realizaron diálisis, pero la recuperación ha sido lenta. “Hay una leve mejoría, el riñón funciona un poco mejor. Por suerte no hay infecciones grandes. Está dando pasos, pero no está fuera de peligro. Su estado es reservado con riesgo de vida”, dijo Maxi.
Hasta ese día, la familia no tenía novedades judiciales del caso. “Hay testigos que dicen que fueron como seis disparos que tiraron”, detalló el hermano. También describió a Gustavo como un “trabajador” al que toda la familia ayudaba en el negocio. Según advirtió, aquel sábado se había ido a trabajar a la heladería, a pesar de que era padrino del bautismo de su sobrina, porque quería aprovechar algunas horas. Su situación económica era también muy delicada.
“El sábado salió de padrino de mi nena. Fuimos a la fiesta y a la hora me avisan que lo balearon. Está con deudas. Y fue a aprovechar tres horas después del bautismo”, apuntó Maxi.
- ¿Por qué la marcha?
- La marcha es por seguridad, se lo aclaramos a la gente. Es porque se siente insegura por lo que pasa. Gente de Morón y Castelar. Estamos hablando con todos lo que no están contentos. Ahora no es sólo que te roban, sino que tenés que agradecer que no te maten. El auto de mi hermano se cae a pedazos. Tiene la heladería hace 14 años. Él es el titular y la trabaja.
- ¿Qué les dijo la Policía?
- La Policía no tiene nada en concreto. El fiscal se presentó pero nada más. Creo que hay que cambiar leyes. Si a los 12 años, por ejemplo, salís con un arma podes matar como uno de 30.

Una película interminable
Curiosamente fue otro heladero, en El Palomar, quien tras ser asesinado en enero de este año despertó la airada reacción de todo un barrio. Anoche, los Guinch se organizaban para pedir por seguridad en la Plaza San Martín, frente al palacio municipal. Once meses entre una manifestación y otra. Aunque en la última quincena los hechos violentos ya se habían multiplicado. A saber: El 14 de noviembre hallaron asesinado a un prestamista en su casa de Morón (se detuvo a un sospechoso que era beneficiario de su seguro de vida). La misma noche, el empresario Federico Garacciolo mató a un delincuente, en momentos en que se hacía de la recaudación de su pub, Brujas, de Santa Rosa. La versión oficial es que peleó con uno de sus asaltantes y que le disparó con su propia arma. Otro, herido, sería detenido después. Por último, no hay que olivarse del oficial del Grupo Halcón asesinado en Haedo cuando realizaba un allanamiento en el domicilio de un imputado por el homicidio de otro oficial.

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