jueves, 12 de noviembre de 2009

El final de una saga de terror

Juan José Pagnotta, el joven de 24 años que en abril de 2004 mató a quemarropa al empresario de Castelar Daniel Bogani, fue condenado a reclusión perpetua, hace una semana, por el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 1 de Morón. La Justicia lo encontró culpable de ese y de otros dos homicidios anteriores, además de un intento de asesinato. A pesar de que la sentencia se ajustó a Derecho y al pedido tanto de la querella como de la Fiscalía de Juicio, tamaña sumatoria de delitos apenas será sancionada con 35 años de cárcel. Pagnotta lleva cinco tras las rejas y podría salir en libertad a los 54.
El juicio oral arrancó el 26 de octubre y culminó el pasado viernes 6 con un veredicto esperable, por la cantidad de pruebas y testimonios recogidos durante el proceso. Más de 50 testigos desfilaron en tan sólo tres días de audiencias, dos de las cuales fueron maratónicas. Pagnotta fue encontrado culpable por todos los cargos que se le presentaron públicamente. A saber: haber asesinado en abril de 2003 a Eduardo Angiono en la localidad de Villa Ariza y 22 días más tarde a Daniel Medina, en el barrio de San Alberto, ambos casos en Ituzaingó, donde él vivía también; secuestrar un año después a Daniela Bogani en su propio vehículo y, tras llevarla hasta su casa de Castelar, balear a su padre; lesionar a Graciela Lozano con disparos a quemarropa en otro robo en Merlo.
Pagnotta nunca actuaba sólo pero sólo Sebastián Orrego, uno de sus cómplices, lo acompañó ante los jueces. Este otro recibió 16 años de condena por haber participado del ataque a Angiono. Se cree que la banda que integraban continúa operando, aunque en parte se desarticuló con la caída de los dos acusados y con la muerte de Gabriel Chacoma, a quien Pagnotta habría asesinado el 1 de marzo de este año en un presunto ajuste de cuentas. Ambos habían sido compinches, pero además eran cuñados.
“Quisiera que - JJP - no salga nunca más, porque es una bestia. Pero si la Justicia hubiera actuado antes, Daniel no hubiese sido asesinado”, declaró Claudia, viuda de Bogani, en el programa Primer Plano. Allí mismo Andrea Medina, hermana de la otra víctima fatal, pidió que exista para este tipo de casos la “pena de muerte”. Ambas coincidieron en calificar al homicida como un “monstruo”. La Fiscalía había asegurado que el acusado sentía “placer” al acechar y matar. Se supo que a Angiono le había disparado en sus miembros inferiores, a pesar de que estaba totalmente indefenso, antes de matarlo. “Lloré intensamente de emoción por la justicia deseada en tantos años”, contó su hermana, Alicia.

Alegatos
Ante el TOC Nº 1, el defensor oficial, Luis Pablo Carpaneto, había manifestado que no estaba probada la autoría en los crímenes de Bogani, Medina, ni en el ataque a Lozano. Pidió que se cambie la carátula de la causa por Bogani a robo seguido de muerte e intentó que Pagnotta fuera sólo 10 años a prisión. Según consideró, los dos acusados eran “muy jóvenes” cuando quedaron detenidos. El fiscal de juicio, Antonio Ferreras; y el abogado querellante, Claudio “Pachi” Martínez (el conductor de “Quinta a Fondo” era amigo íntimo de Bogani), pidieron, en cambio, la “reclusión perpetua”.
“Es una cuestión técnica lo de de la Defensoría, pero está probado que Pagnotta es un asesino serial que, al igual que Robledo Puch, mataba por placer”, había afirmado Martínez, antes de presentar su alegato. El abogado, que “no cobró un peso” por representar a las cuatro familias damnificadas, también habló como amigo. “Escucharla a Daniela es algo que no tenía pensado que me llegara así, pero es una forma de cerrar un capítulo y tratar de que no nos pase más a nuestros amigos y vecinos”, dijo después de que la hija de Bogani relatara ante los jueces, en detalle, el asesinato de su padre.
Los testigos del crimen del empresario pasaron en el primer día de las audiencias. Lozano quedó para el último turno, el miércoles 28, mientras que el caso Angiono se trató el martes 27. Verónica, la sobrina de Eduardo, fue sometida a un largo interrogatorio, incluso a careos. Es el caso que presentó más polémica porque, en un primer momento, Pagnotta no había podido ser reconocido y, por eso, siguió en libertad. A los 22 días volvería a matar. Alicia había tenido fuertes cruces con la Justicia.
-¿Se podrían haber evitado las muertes de Medina y Bogani?
Alicia: Un fiscal me dijo, después de la muerte de Bogani, que la culpa la tenía mi sobrina porque no había querido declarar en contra Pagnotta. Me puse como loca, porque fue una jueza de menores la que lo dejó en libertad y por eso él se sentía impune. Mi sobrina primero sintió que había connivencia con la policía. El mismo día que le llegó la citación la llamaron por teléfono para que se callara la boca, lo cual quedó grabado y llevamos la cinta a Fiscalía. No obstante, la denuncia nunca prosperó y ella nunca se sintió segura. El comisario Melgarejo y el oficial de calle de la Comisaría de Villa Ariza fueron echados al año siguiente por dejar escapar a un menor a cambio de dinero.

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